Y cuando Noruega se ponía a pensar en qué beneficio le había traido venir a este programa reality, las respuestas siempre eran: "Perder mi tiempo" "Desesperarme" "Absolutamente nada" y cosas así, por el estilo; sobre todo porque su equipo jamás ganaba, él tampoco ganaba, y todos en la isla simplemente le parecían personas que nada les importaba y eso era algo realmente desesperante. Más, el hecho también de que no tenía compañeros cercanos era algo que también le llegaba a desesperar (y no es que dependiera demasiado de los demás) sobretodo porque quizás, los demás tenían alguna mentalidad extraña que él no comprendía, o quizás ya estaba demasiado viejo para comprender mentes jóvenes (Noruega es un país antiguo, quizás demasiado.).
—"Bare jeg kan fange ditt blikk, vise klør i kysset du fikk..." —pensaba el noruego, en el bosque a orillas de las montañas, era un lugar húmedo, lleno de árboles altos que a duras penas dejaba entrar la luz del sol. Esa canción siempre resonaba en su cabeza cuando estaba ahí y eso le indicaba que había presencias mágicas en el lugar. Sorprendentemente para cualquier persona que no conociera mucho a la nación, el noruego sonreía cuando escuchaba esa canción e inevitablemente la cantaba en su mente, un danzar élfico.
Ese lugar, en especial, le agradaba porque estaba apartado, al menos hasta ahora no se había topado con gente que lo interrumpiera.
—"Bare jeg kan fange ditt blikk, vise klør i kysset du fikk..." —pensaba el noruego, en el bosque a orillas de las montañas, era un lugar húmedo, lleno de árboles altos que a duras penas dejaba entrar la luz del sol. Esa canción siempre resonaba en su cabeza cuando estaba ahí y eso le indicaba que había presencias mágicas en el lugar. Sorprendentemente para cualquier persona que no conociera mucho a la nación, el noruego sonreía cuando escuchaba esa canción e inevitablemente la cantaba en su mente, un danzar élfico.
Ese lugar, en especial, le agradaba porque estaba apartado, al menos hasta ahora no se había topado con gente que lo interrumpiera.

